Bajo el cielo del "Soldado Pastor": Verdad y propaganda en la guerra de 1995.- En las inmediaciones del río Cenepa, sobre la llanura donde se encuentra ubicado el Puesto de Vigilancia N° 1, la tarde del miércoles 8 de febrero transcurría bajo un sol radiante que no perdía su brillo. Alrededor de las casuchas, muchos soldados descansaban y otros tantos se bañaban, cobijados por un inmenso cielo azul salpicado de nubes blancas. Este enclave, conocido también como el puesto de vigilancia "Soldado Pastor", está situado en la provincia de Condorcanqui, Amazonas, flanqueado por dos cerros cubiertos de una densa vegetación de manto verde.
Aquella tarde, los aviones de
combate de la fuerza aérea ecuatoriana acababan de sobrevolar lentamente
nuestro espacio aéreo. Al verlos, pensé de inmediato en los misiles antiaéreos
tierra-aire S-125 Pechora y me pregunté dónde estaban. Carecíamos de una buena
defensa antiaérea; los responsables de la operación militar apenas habían
dispuesto unos anticuados lanzamisiles tierra-aire Strela, trasladados desde el
sur, y una ametralladora calibre punto 50 de un solo cañón. Para colmo, los
tiradores se encontraban sin el entrenamiento necesario, y ese día ambos
sistemas fallaron.
Después del gran susto que nos
provocó la aviación enemiga, logré ver a un grupo de oficiales que caminaba de
un lado a otro buscando un terreno apropiado para realizar trabajos con
explosivos. En las inmediaciones del puesto de vigilancia, seleccionaron seis
puntos estratégicos y dejaron montículos de piedras pequeñas como referencia
para las futuras detonaciones.
Así llegaron hasta el sitio
donde yo estaba sentado junto al suboficial de segunda MCE Daniel Haro
Cayetano, el teniente de infantería Erwin Ramírez García y personal de tropa.
Sin guardar ningún secreto, los oficiales comentaron abiertamente que buscaban
seis puntos para hacer explotar dinamita y abrir cráteres profundos. El
objetivo de esta maniobra era hacer creer a la prensa nacional e internacional
que la base sufría un supuesto bombardeo de la artillería BM-21 de 40 bocas de
Ecuador, disparada desde los puestos de vigilancia de Coangos, Cóndor Mirador y
Banderas.
Cuando llegaron los medios de
comunicación, les presentaron el lugar como si los cráteres hubieran sido
ocasionados por los ataques de la artillería ecuatoriana. Sin embargo, ¿quién
podría creer semejante mentira? A pesar de esto, la prensa nacional e internacional
informó los hechos tal y como se los mostraron los oficiales del Ejército. Al
respecto, existe un video grabado en CD por un aficionado donde se observa a
los oficiales enseñando los cráteres a los visitantes. El bombardeo a la zona
del campamento fue una gran mentira; hay que decir las cosas como sucedieron en
realidad. Los disparos de la artillería ecuatoriana, lanzados desde Coangos o
Cóndor Mirador, solo llegaron hasta las faldas del cerro y nada más; nunca
alcanzaron la parte baja, donde estaba ubicado el campamento del Puesto de
Vigilancia N° 1.

Buenos días Sr. Miguel, a su criterio ¿Por qué querían simular un bombardeo en el PV1? Gracias.
ResponderBorrarLos disparos de la artillería es directo no es curvo. Los lanzadores múltiple de 40 bocas BM-21 dispararon sus cohetes desde una distancia de 15 a 20 kilómetros, sus efectividad en este tipo de terrenos es nulo, porque hay barreras que la misma naturaleza lo presenta. El PV N° 1 está entre dos cerros, está en una llanura a orillas del rió Cenepa; ergo, los disparos en tiro directo sin el apoyo de un OA solamente llegaron a las faldas del cerro por el sector de los platanales. Ni con el apoyo de un OA los disparos no llegaba al PV N° 1. No hubo simulación, la artillería ecuatoriana siempre bombardeó el PV N° 1, día y noche, pero sus tiros nunca llegó a la parte baja.
ResponderBorrarEn la guerra no hay simulación, lo que hay es engaño en el terreno y uso de las armas.
ResponderBorrarEs obio que eso hizo la.inteligencia peruana para ganar imagen ante los garantes , mi técnico sabe dónde está ese CD del.video?
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