AUDIO ALTO CENEPA 1995

martes, 18 de noviembre de 2014

CONFLICTO DEL ALTO CENEPA: ENGAÑARON A LOS OBSERVADORES MILITARES DE LOS PAÍSES GARANTES

Sierra November en el Alto Cenepa: Intercepciones de radio y el engaño en la Falsa Tiwinza.- Durante la Campaña Militar del Alto Cenepa en 1995, cuando el personal de observadores militares de los países garantes (Estados Unidos, Argentina, Brasil y Chile) arribó al Puesto de Vigilancia N° 1 "Soldado Pastor", el grueso del Batallón Contrasubversivo N° 28 de Rioja y de otras unidades aún permanecía desplegado en el valle del Cenepa; específicamente, en las inmediaciones de la cota 1061, conocida por nosotros como la "Falsa Tiwinza".

El personal peruano abandonó definitivamente el valle a fines de abril de 1995. Sin embargo, el presidente Alberto Fujimori y el presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas hicieron creer a la opinión pública nacional e internacional que las tropas habían desocupado la zona de conflicto inmediatamente después del “alto el fuego unilateral”, fijado a partir de la medianoche del 1 de marzo. Toda esa información fue falsa. Nunca existió una separación real de fuerzas en esa fecha: los ecuatorianos se mantuvieron en la cota 1061 y las tropas peruanas continuaron presionando en las inmediaciones de dicha elevación.

Mi evacuación de la zona se había gestado semanas antes. El lunes 13 de febrero de 1995, tras un duro combate en la cota 1232 del valle del Cenepa entre nuestro Batallón Contrasubversivo N° 28 y la Brigada de Fuerzas Especiales N° 9 "Patria" de Ecuador, quedé fuera de combate por presentar diversas heridas y una fractura. A pie, logré desplazarme desde la línea de fuego hasta el Puesto de Vigilancia N° 1. Aquella tarde el sol brillaba radiante sobre un fondo azul y despejado, lo que facilitaba el vuelo de las aeronaves. Sin perder tiempo, los mandos ordenaron evacuar a todos los heridos en helicópteros desde el PV-1 hacia la Base Militar de Ciro Alegría.

Al día siguiente, 14 de febrero, fuimos trasladados por vía aérea al aeropuerto El Valor de Bagua, quedando internado en el hospital de campaña del Instituto Peruano de Seguridad Social (IPSS), instalado en la sede de la 5.ª División de Infantería de Selva. Tras recibir tratamiento, el 24 de febrero me otorgaron el alta médica con una papeleta de descanso relativo por treinta días. Desde ese instante, mi único pensamiento era retornar a la zona de guerra. La hinchazón de mis manos había cedido, las heridas empezaban a cicatrizar y, aunque la mano izquierda me molestaba levemente, me mantuve firme con ella vendada.

Con esa venda en la mano, me presenté una mañana ante el capitán médico Carlos Schmith Verástegui para solicitar mi retorno al frente. Mi intención era volver a la cota 1274, el "Helipuerto Tormenta", ubicado frente al puesto ecuatoriano de Coangos, donde operaba el Puesto de Comando del Batallón Contrasubversivo N° 28. Al escuchar mi petición, el capitán Schmith se quedó pensando unos instantes y me espetó: «Suboficial, ¿usted está loco o se hace? Que vayan otros; hay muchos esperando órdenes para ingresar como relevo. ¿Y usted, con la mano vendada, pretende regresar a la zona de guerra?». Ante su negativa, decidí no insistir más.

Debido a la escasez de rancho para el personal a sueldo en los cuarteles de Bagua, el 6 de marzo de 1995 opté por retornar a la Base Contrasubversiva de Yurimaguas. Allí permanecí durante dos meses al mando de diez elementos de tropa. Como es de conocimiento general, esta campaña militar sorprendió al Ejército en pleno proceso de cambios de colocación del personal, por lo que la mayoría de los oficiales, técnicos y suboficiales que se batieron en el PV-1 pertenecían a la corporación saliente. Finalizadas las operaciones, todos debimos esperar los relevos en nuestras bases de origen, retornando la gran mayoría recién en los primeros días de mayo.

Durante mi permanencia en la Base Militar de Yurimaguas, y aprovechando mi especialidad en comunicaciones, puse en funcionamiento el Centro de Comunicaciones (CECOM). Desde allí procedí a interceptar las transmisiones en alta frecuencia (HF/BLU) mediante un equipo de radio Thomson TRC 340. De este modo, escuchaba constantemente los enlaces que el comandante del Batallón Contrasubversivo N° 28 mantenía, desde su puesto de mando en el Puesto de Vigilancia “Soldado Pastor” N° 1, con las compañías de fusileros que seguían ocultas en las inmediaciones de la "Falsa Tiwinza" y otras zonas recuperadas.

El operador de comunicaciones del Puesto de Vigilancia N° 1 alertaba minuciosamente sobre los movimientos de los helicópteros de la MOMEP que sobrevolaban el valle del Cenepa. Desde la base avisaban las horas de vuelo y los tipos de aeronaves de los países garantes, transmitiendo órdenes estrictas a las posiciones adelantadas de las tropas peruanas: «Escóndanse bien, que en estos momentos el personal de observadores militares sobrevolará la zona de Tiwinza y otros sectores”. Sobre todo, la tropa, ¡que esté bien escondida!». Desde las profundidades de la selva, el personal respondía para confirmar que se habían mimetizado con éxito: «Sí, hay un pajarito sobrevolando la zona, pero todo está Sierra November... todo está Sierra November... próximo QRX», el operador de radio en clave decía que en la zona estaba sobrevolando un helicóptero, que todo esta sin novedad, que todo está sin novedad, próximo turno. 

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